Qué taco y tornillo usar según el tipo de pared
Publicado el 11 de agosto de 2026

Antes de comprar un taco hay que responder a una pregunta que casi nadie se hace: ¿de qué está hecha realmente la pared? No es lo mismo un tabique de ladrillo hueco doble que un muro de carga de hormigón o una placa de pladur atornillada a una estructura metálica. Usar el taco equivocado no solo hace que el tornillo se salga a los pocos meses: en paredes de pladur puede arrancar un trozo entero de placa con el peso de una balda cargada de libros. Esta guía repasa qué taco usar según el tipo de pared más habitual en una vivienda española y qué cargas puede soportar cada solución.
Cómo identificar el tipo de pared antes de taladrar
Taladra primero un agujero pequeño de prueba (una broca de 4-5 mm) en una zona poco visible:
- Polvo blanco fino y continuo, sin apenas resistencia: probablemente pladur o cartón-yeso.
- Polvo rojizo o marrón, con alguna cavidad hueca al avanzar: ladrillo perforado o hueco, el más común en tabiques divisorios.
- Polvo gris muy fino y resistencia alta y constante: hormigón o ladrillo macizo, típico de muros de carga y forjados.
- La broca avanza con vibración irregular y sale polvo con trocitos: gotelé o revoco grueso sobre ladrillo; hay que atravesar el revestimiento antes de fijar en el material base.
Ladrillo hueco o perforado (tabiques interiores)
Es la pared más frecuente en distribuciones interiores de pisos construidos desde los años 70. Al tener cámaras huecas, el taco necesita expandirse contra las paredes internas del ladrillo sin partirlo.
- Taco recomendado: nylon universal con aletas de expansión progresiva (tipo Fischer SX o similar), en diámetro 6-8 mm para cargas ligeras y 10 mm para baldas o muebles de pared.
- Tornillo: de rosca completa, longitud mínima 50 mm para que penetre bien en el ladrillo tras atravesar el revoco.
- Carga orientativa: 15-25 kg por taco en buen estado del material, repartidos en al menos dos puntos de anclaje.
Hormigón y ladrillo macizo (muros de carga)
Aquí el problema no es la falta de sujeción sino la dureza del material: hace falta un taladro percutor o rotopercutor con broca de widia, no un simple taladro sin percusión.
- Cargas ligeras a medias (cuadros, espejos pequeños): taco de nylon estándar de 6-8 mm.
- Cargas pesadas (estanterías cargadas, calderas murales, televisores grandes, radiadores): taco químico de resina en ampolla o cartucho, combinado con varilla roscada. Este sistema rellena las microfisuras del hormigón y ancla por adherencia química, no solo por fricción, lo que multiplica la carga admisible frente a un taco de expansión normal.
Pladur o cartón-yeso (tabiques de placa de yeso laminado)
El pladur no tiene masa suficiente para que un taco de expansión normal agarre: la placa simplemente se rompe alrededor del agujero. La solución pasa por repartir la carga por detrás de la placa.
- Cargas ligeras (hasta 5 kg, cuadros pequeños): taco de nylon específico para pladur, sin necesidad de herramientas especiales.
- Cargas medias-altas (baldas, espejos grandes, TV): taco metálico basculante o tipo “mariposa”, que se abre por detrás de la placa y reparte el peso sobre una superficie mucho mayor que el propio agujero.
- Si es posible, localiza el montante metálico o de madera con un detector de metales/vigas y atornilla directamente sobre él: siempre aguanta más que cualquier taco sobre placa sola.
Precauciones antes de taladrar
- Comprueba siempre que no hay tuberías ni cableado en la zona con un detector multifunción; en cocinas y baños las instalaciones suelen discurrir en vertical desde los puntos de agua o los mecanismos eléctricos.
- Si vas a taladrar cerca de un enchufe o interruptor, corta la corriente del circuito correspondiente en el cuadro eléctrico antes de acercarte, aunque solo vayas a fijar algo en la pared contigua.
- Usa gafas de protección: el polvo de ladrillo y hormigón proyecta partículas duras a la altura de los ojos.
En la práctica, el error más habitual no es elegir mal el taco sino elegir mal el diámetro de broca: debe coincidir exactamente con el diámetro del taco, ni más grueso ni más fino, para que la expansión funcione como está diseñada. Si tienes dudas sobre el tipo de pared, un taco químico en hormigón o uno basculante en pladur es la opción que menos falla, aunque cueste algo más. Puedes ver todas las guías de bricolaje del hogar para completar la instalación con las herramientas adecuadas.