Bricotactico

Qué taco y tornillo usar según el tipo de pared

Publicado el 11 de agosto de 2026

Taco de plástico para pared visto de cerca sobre fondo blanco
Foto: Diego Delso, delso.photo, CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons

Antes de comprar un taco hay que responder a una pregunta que casi nadie se hace: ¿de qué está hecha realmente la pared? No es lo mismo un tabique de ladrillo hueco doble que un muro de carga de hormigón o una placa de pladur atornillada a una estructura metálica. Usar el taco equivocado no solo hace que el tornillo se salga a los pocos meses: en paredes de pladur puede arrancar un trozo entero de placa con el peso de una balda cargada de libros. Esta guía repasa qué taco usar según el tipo de pared más habitual en una vivienda española y qué cargas puede soportar cada solución.

Cómo identificar el tipo de pared antes de taladrar

Taladra primero un agujero pequeño de prueba (una broca de 4-5 mm) en una zona poco visible:

Ladrillo hueco o perforado (tabiques interiores)

Es la pared más frecuente en distribuciones interiores de pisos construidos desde los años 70. Al tener cámaras huecas, el taco necesita expandirse contra las paredes internas del ladrillo sin partirlo.

Hormigón y ladrillo macizo (muros de carga)

Aquí el problema no es la falta de sujeción sino la dureza del material: hace falta un taladro percutor o rotopercutor con broca de widia, no un simple taladro sin percusión.

Pladur o cartón-yeso (tabiques de placa de yeso laminado)

El pladur no tiene masa suficiente para que un taco de expansión normal agarre: la placa simplemente se rompe alrededor del agujero. La solución pasa por repartir la carga por detrás de la placa.

Precauciones antes de taladrar

En la práctica, el error más habitual no es elegir mal el taco sino elegir mal el diámetro de broca: debe coincidir exactamente con el diámetro del taco, ni más grueso ni más fino, para que la expansión funcione como está diseñada. Si tienes dudas sobre el tipo de pared, un taco químico en hormigón o uno basculante en pladur es la opción que menos falla, aunque cueste algo más. Puedes ver todas las guías de bricolaje del hogar para completar la instalación con las herramientas adecuadas.